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Y la vida continúa

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Cuando nos ocurren situaciones no previstas que paralizan nuestro corazón, nos turban, nos descolocan, nuestra primera reacción es un sentimiento de dolor y desconcierto. No sabemos qué hacer ni cómo actuar. Incluso , en ocasiones, sentimos que todo cuanto hemos hecho se viene al suelo, se derrumba ante nuestros ojos años de historia, años de vivencias.

Lo mismo ocurre cuando abrimos los ojos, los sensitivos y los del alma. Dios nos ha dado razonamiento no para que nos volvamos ciegos, sino para "ver". Ingratitud hacia El resulta no querer ver la realidad o evadir los hechos. Soberbia será cuando no nos cuestionemos sobre nuestro proceder y digamos "nunca nos equivocamos".

A veces pienso en quiénes son los cuerdos y quiénes los locos en este mundo. Y miro a Cristo, y pienso en Jesús amado en la cruz. Y sonrío al pensar "Jesús , el cuerdo más cuerdo , perfecto, fue tratado de loco". Y renace en mi la esperanza y pienso cuántos locos ha tenido la historia, cuántos santos que no fueron lumbreras, cuántos santos con pasado pecador y sin embargo santos....

Y mirando, ya, sólo con los ojos del alma, con la sana conciencia, pienso "Y la vida continúa", pero ya sin el yugo del pasado, sin la condena implícita, sin el miedo que invade la situación imprevista. Cuando el ser humano comprende el sentido de la libertad, cuando comprende que libertad no es una condición física, sino espiritual, cuando la conciencia nos permite estar en plena paz, entonces no es uno quien obra sino el Padre, quien nos toma en Sus manos y proseguimos, junto a El, nuestro camino.

Soy pecadora, negarlo es el mayor acto de soberbia. Aspiro a la santidad, el católico que no comprenda que su vida debe consistir en esto no sabe qué es la catolicidad. El católico cuyo corazón se ha vuelto duro como roca, no reconoce que es en la humildad donde reside el amor de Cristo

Sermón de la Montaña. Bienaventuranzas.

"Bienaventurados los pobres de espíritu: porque de ellos es el reino de los cielos.

Bienaventurados los mansos (humildes): porque ellos poseerán la tierra.

Bienaventurados los que lloran: porque ellos serán consolados.

Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos serán saciados

Bienaventurados los misericordiosos: porque ellos obtendrán misericordia.

Bienaventurados los limpios de corazón: porque ellos verán a Dios.

Bienaventurados los pacíficos: porque ellos serán llamados hijos de Dios

Bienaventurados los que sufren persecución por la justicia, pues de ellos es el reino de los cielos"

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Comentarios Y la vida continúa

INTERESANTE INTENSO ME GUSTO SIN MAS PALABRAS QUE ESA BESOS

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